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jueves 1 de septiembre de 2011

Mi nueva amiga en México.

Ufff que abandonado tenia este blog, entre la oposición y demás..

Bien, estoy en México de vacaciones... Por fin, descanso de verdad! Y he hecho una nueva amiga. He aquí la foto para que la conozcáis...

Que no me dejaba la jodia! Se ve que estaba agustito en mi toalla.




lunes 21 de febrero de 2011

¡ Que dura es la vida del opositor !

Me apetece tanto estudiar como colgarme de un pino. Miro las gruesas carpetas llenas de leyes y libros desparramados por mi estudio y casi que me apetece más tirarme por la ventana.

lunes 13 de septiembre de 2010

VAMOS A LA CAMA...



¿Quien no recuerda a la Familia Telerín? La familia Telerín compuesta por Cleo, Teté, Maripí, Coletas y Cuquín nacieron en el año 1965 y durante muchos años nos mandaron a dormir con aquel "vamoso a la cama, que hay que descansar, para que mañana podamos madrugar..." Fueron los primeros personajes que mandaban a los peques a la cama a las 8:00 de la tarde, posteriormente llegaron otros como Casimiro, pero no fué lo mismo.


A mi la Familia Telerín me tenia hipnotizada, leía sus cuentos, coleccionaba sus cromos, me compraba los cuadernos con sus caras, las cabezas para los lápices.


Por otro lado, su aparición en la tele siempre con puntualidad, era un poco horrible, porque nos marcaba la hora de irnos a la cama, y no nos gustaba "por lo menos a mí" irnos tan pronto a dormir.


Personajes entrañables que nunca se me olvidarán, de echo tengo un DVD con el video famoso de "vamos a la cama... en blanco y negro" y el Mago de los Sueños que fué una película que hicieron ya en color. De vez en cuando me entra la vena nostálgica, me pongo el vídeo y disfruto muchísimo. Y también pienso "es una lástima que los niños de hoy en día no disfruten de estos maravillosos programas como disfrutábamos los niños de entonces, entre otras cosas, porque no los hay

jueves 2 de septiembre de 2010

ESTHER Y SU MUNDO


ESTHER Y SU MUNDO
Hola chicas. Me llamo Esther Lucas y vivo en una pequeña ciudad, con mamá y mi hermana Carol, ya que papá murió hace algún tiempo. Por las mañanas, antes de ir al cole me saco algún dinerillo extra repartiendo periódicos...

Así apareció ante nosotros Esther, a la edad de 13 años, con sus coletas y sus graciosas pecas, con sus primeros párrafos y casi sin darnos cuenta nos fuimos introdujendo en su mundo.

Como fervienta lectora de Esther, me pasaba tardes enteras leyendo sus historias y aprendiéndomelas de memoria. Esther ha formado parte de mi infancia y de la de una generación de lectoras que fuimos testigos directos de sus aventuras y desventuras. Pero un buen día, Esther desapareció de nuestras vidas dejándonos un vacio.

De esto han pasado ya algo más de dos décadas, hasta que hace unos meses Esther reapareció en nuestras vidas para alegría de muchas fervientes seguidoras de sus peripecias, ha regresado con nuevas aventuras, lógicamente, ha crecido al igual que nosotras, ahora tiene 34 años y una hija de 13 que es su vivo retrato y de nuevo nos hemos vuelto a sumergir en su maravilloso mundo, aunque Esther nunca se fue del todo, porque nunca pudimos olvidarla.

Seguro que a muchas de aquellas lectoras se habrán alegrado con su regreso, como lo he hecho yo. Y eso no es todo, porque próximamente volveremos a revivir sus viejas aventuras con la reedición de las aventuras clásicas.

Gracias a Purita Campos la autora, a la que he podido conocer personalmente, he tenido una charla con ella y me ha firmado algún ejemplar y tengo que decir que es una persona de lo más encantadora. Gracias por hacer posible este regreso y por hacernos disfrutar con sus magníficas obras, en especial con nuestra querida Esther.

¡¡ POR SIEMPRE, ESTHER !!

sábado 21 de agosto de 2010

El vinilo...


EL VINILO
Algo a lo que tuvimos que adaptarnos es a la desaparación del vinilo y a la llegada del CD.

Creo que todos aún conservamos en casa aquellos discos de vinilo, yo conservo infinidad de ellos, en mi casa a parte del CD todavía existe el vinilo que sigo comprando en tiendas de discos antiguas con devoción.

Al tocadiscos estábamos acostumbrados desde pequeños, yo creo que cuando nací ya lo había en mi casa.

El vinilo tenia su encanto, es verdad que el sonido no era ni es tan bueno como el del CD, pero creo que el encanto del vinilo, no tiene ni punto de comparación con el CD.

Me encantaba poner aquellos discos y colocar la aguja con mucho cuidado para que no se rayara, algo que sucedia con cierta frecuencia.

Extraer el disco de su envoltorio era todo un ritual para mí, bueno, y aún hoy lo sigue siendo, aquellas cubiertas tenian un olor especial a disco nuevo, venia metido en una fina protección de plástico y el disco estaba brillante cuando lo sacabas. Parecian ejemplares únicos, y para mí sigue teniendo mucho más valor que el CD.

Hace concretamente dos días que compré mis últimos dos vinilos, uno de Loquillo y Trogloditas de los que me faltaban, aunque tengo todos sus discos en CD y otro de la Unión en directo con sus mejores y más recordados temas, y me hace más ilusión comprarme un vinilo antiguo que un CD, aunque comprendo que el sonido del CD es mucho mejor que el del vinilo.

Ayer leí una noticia que me gustó bastante, el vinilo ha irrumpido otra vez con fuerza en detrimento del CD. 
Me gusta llegar a casa después de un duro día de trabajo, sacar uno de mis viejos vinilos, ponerlo cuidadosamente en el plato y a disfrutar. Un placer para los sentidos y si acompaño ese momento con una taza de chocolate caliente ya es lo más. jeje 
¿ Y a vosotros que os gusta más ?

jueves 19 de agosto de 2010

Algunas de mis niñas...

No son una preciosidad?

La pelirroja es de las primeras, y el traje nostalgia blanco es uno de mis preferidos.

miércoles 18 de agosto de 2010

Las vacaciones de verano


LAS VACACIONES DE VERANO
El veraneo con la familia era uno de los acontecimientos más emocionantes para los niños, aparte de las fiestas navideñas.

Sobre la primavera ya se empezaban a forjar los planes de cara al verano, y tras escucharse en casa todas las opciones, se llegaba a un acuerdo.

Normalmente los veraneos de aquellos años eran en la playa o en el pueblo. Yo pasaba los veranos en Valencia con mis tios, me mandaban allí desde que acababa el cole hasta su comienzo y mis padres cuando cogian las vacaciones pues allí que se iban. En Valencia he pasado buenísimos momentos, el recuerdo de ir con mis tios y primos los sábados y domingos a la playa en el Seat 600 ¡¡ibamos 6!! con el maletero lleno con la nevera llena de bebida y comida, la mesa, las sillas, íbamos cargaditos, no sé como aguantaba aquel magnífico utilitario, nos tirábamos todo el día en la playa, haciendo castillos de arena, bañándonos y comiendo. Y de lunes a viernes íbamos a la piscina, también bien cargaditos, yo me pasaba el día en el agua y en el parque que había dentro del mismo recinto para los peques, en el que había diversiones varias.

El día que más recuerdo es uno que estábamos mi prima que era 7 años mayor y yo en la habitación durmiendo, cuando de pronto abro los ojos y me la encuentro encima de la cama, gritando como una posesa " mamá, mamá, un bicho, un bicho", oía un ruido extraño, miro al techo y resulta que teniamos dentro de la habitación revoloteando a un Murciélago, mi tia abre la puerta corriendo y mi prima salió disparada y se encerró en el baño, bueno hasta que mi tio puedo coger el murciélago con unas tijeras, le dimos un poco cerveza y de fumar y vaya castaña que se pillo el animalito, después lo echamos a volar....nunca se me olvidará aquel día.

Alguna Semana Santa y algunos días de verano también íbamos al pueblo de mi madre, Linares en la provincia de Jaén, allí he pasado yo mis mejores momentos de infancia, como también tenia muchos primos allí pues me lo pasaba de maravilla. Mi abuela tenia allí una casita con un patio enorme. Algunas veces me sentaba con una prima mayor que coleccionaba cromos de cantantes, tenia una caja de latón llena, y jugábamos con ellos, me hacia ropa para mis Nancy, escuchábamos música....

Un recuerdo especial que tengo y que cada vez que recuerdo no puedo evitar reirme es el siguiente:

Tenía y tengo una tia que los bichos la daban pavor, pues su hijo, o sea, mi primo y yo, compramos unas lagartijas de goma, pero que parecian de verdad, fuimos donde estaba ella y la dije: mira tia lo que tengo, la que lio, se fué corriendo calle abajo, ayyyyy un bicho, un bicho, y que no la pudimos alcanzar, acabamos roncos de la risa.

Íbamos a los Pirulines a comprar chuches, a una bodeguita que había en la calle de al lado con mi tio y mi padre que se llamaba y todavía se llama Los Candiles, a comprar el vino que nos echaban directamente de la garrafa y cervezas, ellos aprovechaban para tomarse un chato de vino y yo un refresco, y en frente estaba la Plaza de Colón, que era un parque lleno de columpios en el que jugaba mientras ellos terminaban su chatillo.

Aquellos domingos en que íbamos a tomar el aperitivo todos, con unas tapas que te ponian que luego no tenias ganas de comer...

Puedo decir que mis mejores momentos de la infancia los pasé sin lugar a dudas en Valencia y en Linares.

Todavía cuando vuelvo allí, voy a los mismos sitios, algunos ya desaparecieron, pero otros siguen en pie.

Y vosotros que recuerdos teneis de las vacaciones? 

martes 17 de agosto de 2010

Lo mejor de la vida

La paradoja de nuestro tiempo, dentro del curso de la historia, es que tenemos edificios cada vez más altos, pero carecemos de cimientos personales; autopistas más anchas, pero puntos de vista más estrechos. Gastamos más, pero tenemos menos; compramos más y disfrutamos menos. Disponemos de casas más grandes y familias más pequeñas; más comodidades y menos tiempo. Tenemos más formación, pero menos sentido común; más conocimiento y menos juicio; más expertos y todavía muchos más problemas; más medicina, pero menos bienestar.


Hemos aprendido como ganarlos la vida, pero no como vivirla. Sabemos como aumentar la esperanza de vida, no como dar vida a los años. Hemos hecho el camino de ida y vuelta a la luna, pero tenemos problemas para cruzar la calle y presentarlos al nuevo vecino del barrio. Hemos conquistado el espacio exterior, pero no el interior; hemos hecho más cosas, pero no mejores.


Estos son tiempos de comida rápida y digestión lenta; de hombres grandes y de poco carácter; grandes avances y relaciones superficiales. Esta es la era de los dos sueldos, pero del divorcio; de las casas de diseño, pero de los hogares rotos. Esta es la época de viajes cortos, pañales deshechables y una moral de quita y pon; de citas de una noche, cuerpos con sobrepeso y pastillas que lo consiguen todo: una sonrisa, un silencio y la muerte. Es un tiempo donde hay mucho escaparate y nada en el almacén. Unos años en los que la tecnología te permite leer esta carta, y en los que puedes elegir compartir estos pensamientos o simplemente borrarlos.


Recuerda: pasa más tiempo con tus seres queridos, porque no siempre van a estar ahí. Aprovecha para decir una palabra amable a alguien que anhela tu presencia y te tiene respeto, porque esa personita crecerá y se irá de tu lado. Acuérdate de abrazar de vez en cuando a aquel que está junto a ti, porque ese es el único tesoro que le puedes ofrecer con tu corazón y no cuesta nada.


Acuérdate de decir "Te quiero" a tus compañeros y a tus seres queridos pero, sobre todo, siéntelo realmente. Un beso y un abrazo, cuando vienen del fondo de tu corazón, pueden aliviar el dolor de los que te rodean. No olvides apreciar el momento, ya que esa persona no estará a tu lado siempre. Deja un poco de tiempo para el amor, para hablar, y para compartir los sentimientos más preciados que pasen por tu mente.


Mi vitrina Nancy...

lunes 16 de agosto de 2010

Anuncio mítico de Nancy de famosa

EL COMIENZO.



A lo largo de estas páginas voy a intentar transmitir algunos recuerdos de  infancia y adolescencia, dar un repaso por lo que fueron aquellas dos maravillosas décadas, de como era la vida entonces y de como ha cambiado a día de hoy. Por supuesto, también comentaré las noticias actuales que me impacten especialmente.

En los años 70 los niños jugábamos en los columpios del parque, las parejas se casaban antes de los 25 años, y se escribian cartas y la ilusión con que las recibíamos, esperando con impaciencia diariamente a que llegara el cartero. Hoy ya casi no hay parques como aquellos, nos casamos pasados los 30 y en vez de cartas, escribimos e-mails y sms.

Entre mis recuerdos de niñez, recuerdo especialmente aquellas maravillosas navidades, a las que dedicaré un apartado muy especial en este blog, aquellos inviernos cubiertos de nieve con la que los niños disfrutábamos especialmente haciendo muñecos de nieve, las tardes de frío en casa escuchando en la Radio " El consultorio de Elena Francis" mientras mamá cosia y yo merendaba, las vacaciones en la playa o en el pueblo con toda la familia (tios, primos...), aquellas sesiones de cine con los amigos...

Eran tiempos de hogares unidos, de niños inocentes, de respeto, de humanidad...

Con este blog es como si regresara a los tiempos de mi niñez, años más felices, más optimistas, estábamos llenos de esperanzas, años en los que aún conociamos los sabores amargos de la vida.

Recuerdos que tengo en mi memoria y que nunca volverán, pero que permanecerán en mi memoria para siempre.

Espero que os guste este blog.